En la actualidad, la neurociencia ha tenido un gran auge al realizar sus importantes aportaciones al desarrollo del conocimiento científico, investigativo y clínico.  Esta, a través de diversas profesiones y disciplinas aporta al entendimiento del cerebro, la conducta humana, la enfermedad y la salud.

Según el Premio Nobel Eric Kandel y sus colaboradores Shwartz y Jessell (2000), establecen que la neurociencia es la disciplina dedicada al estudio del sistema nervioso y los avances en la comprensión del pensamiento, las emociones y el comportamiento humano.  Indican que es el resultado de la unión entre la biología molecular, biología celular, embriología, farmacología, neurofisiología, neuroanatomía, neuroquímica y psicología.

Dentro del campo de la neurociencia, se encuentra la neuropsicología.  En una definición que integra las versiones de Lezak, et al. (2004), Vanderploeg (2000) y Prigatano (2002), la Academia Americana de Neuropsicología Clínica indica que la neuropsicología clínica es una ciencia aplicada que examina el impacto de las funciones cerebrales tanto normales como anormales en una amplia gama de funciones cognitivas, emocionales y conductuales (AACN, 2007).  De otra parte, en la Conferencia de Houston (1998), se define la neuropsicología clínica como una especialidad que aplica los principios de evaluación e intervención al estudio científico de la conducta humana y su relación con el funcionamiento normal y anormal del sistema nervioso central. Dicha especialidad se dedica a aumentar la comprensión de la relación cerebro-conducta y la aplicación de este conocimiento a los problemas humanos.

Fuente: Crespo-Bujosa (2015). Neuropsicología en práctica. United States.